Daño muscular inducido por el ejercicio ¿en qué nos puede ayudar la nutrición? Parte 1

//Daño muscular inducido por el ejercicio ¿en qué nos puede ayudar la nutrición? Parte 1

Daño muscular inducido por el ejercicio ¿en qué nos puede ayudar la nutrición? Parte 1

Daño muscular inducido por el ejercicio ¿en qué nos puede ayudar la nutrición?

Fernando Mata

1. Introducción

La capacidad de rendimiento de un deportista, no solo es cuestión de entrenamiento, sino que también depende de la existencia de un equilibrio óptimo entre el entrenamiento y la recuperación para evitar la mala adaptación al estrés psicológico y fisiológico acumulado inducido por el entrenamiento (Soligard et al.,2016).

Los calendarios competitivos del los deportistas cada vez esta más ajustados, observándose como en determinados periodos de tiempo puede enfrentarse a un número importante de eventos. Por ejemplo, en el tenis la mayoría de los torneos se juegan durante un período de 7 días y cada jugador generalmente tiene un partido por día (Gomez RV., et al.,2017) en la liga de futbol europea, donde en 45 semanas de juego hay un total de 60 partidos, existen algunas ocasiones donde se disputan 2-3 partidos en una semana (meter cita)

La competición o el entrenamiento puede dar lugar a contracciones excéntricas repetidas (Ispiridis et al.,2008) y vibraciones del tejidos (Friesenbichler et al.,2011) que puede producir daño muscular. Este daño muscular genera diferentes alteraciones estructurales y funcionales en las fibras musculares y/o tejido conectivo, inflamación tisular posterior, dolor muscular de aparición retardada (DOMS), aumento de la fatiga percibida y aumento de proteínas propias del interior de la fibra muscular en la sangre, como la creatina quinasa o la mioglobina .   Todas estas perturbaciones originadas por el ejercicio puede conducir a una reducción temporal de la fuerza, mayor riesgo de lesión (Barnett et al.,2006) alteración de la posición articular así como una disminución del rendimiento. Por tanto, un objetivo importante de los entrenadores y el equipo técnico que rodee a los deportistas, es optimizar la recuperación, controlar el daño muscular y aliviar los DOMS, inflamación y fatiga, lo que permitirá que el deportista, en periodos de competición donde la prioridad es el rendimiento, se sienta menos fatigado, disminuya el riesgo de lesión (Soligard et al.,2016) o tolere en momentos determinados mejor la carga del entrenamiento.

La literatura científica señalada diferentes intervenciones farmacológicas, estiramiento, masaje, crioterapia, terapia eléctrica, ejercicio y más recientemente, se esta poniendo un mayor énfasis en los aspectos nutricionales. En esta primera entrada se describen los aspectos más relevantes relacionados con el daño muscular y el abordaje desde la nutrición en el periodo de recuperación con el fin de atenuarlo (segunda entrada)

2.Daño muscular.

El ejercicio exhaustivo intenso y no acostumbrado puede dar lugar a daño muscular lo que resulta en dolor muscular, disminución temporal de la fuerza, edema, inflamación e incremento de proteínas intramusculares en la sangre.

Este tipo de acción muscular comprende una variedad de movimientos típicamente presentes en ejercicios y actividades diarias, tales como bajar un peso, bajar una pendiente, o detenerse bruscamente y cambiar de dirección. Además, diferentes modalidades de ejercicio resultan típicamente en este daño muscular, como por ejemplo la carrera prolongada, pruebas donde existen cambios de nivel y bajadas como las carreras por el campo, deportes intermitentes que requieren de repentinas frenadas y cambios de dirección como el fútbol y el tenis, ejercicios propios del entrenamiento de fuerza o deportes que requieren de una elevada intensidad.  Todos este tipo de modalidades de ejercicio se caracterizan por tener de forma repetida contracciones excéntrica, las cuales generan un mayor daño muscular  que las isométricas.

El daño muscular tienen como consecuencia importante una disminución de la fuerza, pudiendo existir  pérdidas del 15-60% en comparación a los valores previos al ejercicio , lo que compromete el rendimiento del deportista. Por otro lado, dolor, sensibilidad, hinchazón y rigidez, típicamente aparecen entre las 24-48h después del ejercicio excéntrico, teniendo una duración dependiente de la extensión del daño . Dada la aparición tardía de esos síntomas, en conjunto se han venido a denominar como dolor muscular de aparición tardía o DOMS (delayed onset muscle soreness) (Allen,2001).

Aunque los mecanismos exactos del daño muscular no se conocen, parece que tanto factores mecanismos como metabólicos intervienen. El daño inicial, está relacionado con el estrés mecánico de la contracción, y el daño secundario, relacionado con eventos posteriores de origen metabólico, es decir, pérdida de la homeostasis del calcio intracelular, inflamación y estrés oxidativo. De esta forma, al daño muscular puede clasificado en daño muscular primario y daño muscular secundario .

Daño muscular primario

Las características de la contracción excéntrica puede ser la causa de este tipo de daño. Owens et al.,2018 (en prensa) denotan como la contracción excéntrica activa menos unidades motoras a la isométrica y concéntrica para la misma fuerza, lo que generaría un mayor estrés para un menor número de fibras durante el trabajo excéntrico. Además, las fibras de contracción rápida son las predominantemente reclutadas, siendo las más dañadas.

Las pérdida de fuerza que acontecen con el daño muscular es uno de los mejores indicadores del daño muscular inducido por el ejercicio. El daño muscular que se produce durante el ejercicio excéntrico, va a dar lugar a una cambio en la uniformidad de la zona media del sarcómero y sobreestiramiento de más allá de la superposición de los filamentos, lo que va seguido de “estallido” de los sarcómeros- Esas alteraciones producen una disminución de la fuerza y sobrecarga de los túbulos T y del sarcolema, dando lugar a la apertura de canales sensibles al estiramiento, disrupción de la membrana y disfunción del acoplamiento excitación-contracción  y por tanto, pérdida de fuerza.

Daño muscular secundario.

La entrada de calcio al interior al citosol a través de los canales activados por el estiramiento o el aumento de la permeabilidad de la membrana estimula al sistema proteolítico de las calpainas, degradando las proteínas contráctiles como la desmina o proteínas del  mecanismo de acoplamiento contracción relajación como la juctofilina, resultando en la pérdida de fuerza muscular . El aumento del flujo de calcio intracelular junto con la activación de las calpainas parece ser uno de los iniciadores del proceso inflamatorio, el cual es conocido actualmente como esencial para la reparación muscular y regeneración, estando íntimamente relacionada con la miogénesis y remodelación de la matriz extracelular. La acumulación de células inflamatorias (leucocitos) en el tejido muscular va a ser dependiente de la magnitud del daño y es reconocido como una observación histológica importante, siendo uno de los signos cardinales del daño inducido por el ejercicio. Los neutrófilos parece ser son los primeros en llegar al tejido muscular dañado, dominando el proceso inflamatorio mediante la liberación de citoquinas, promoviendo la limpieza de restos celulares y  contribuyendo al daño muscular mediante la producción de especies reactivas del oxigeno y nitrógeno. Los mastocitos también se infiltran en el tejido, produciendo histamina y otras sustancias. A las 24-48h de daño en el tejido aparecen los nomocitos/macrófagos y finalmente los linfocitos T. La liberación de quimioquinas como MCP-1 por parte de los macrófagos residentes en el tejido, y regulados por las células T, parece especialmente importante para el reclutamiento inicial de monocitos a las células dañadas.

Para que se produzca una regeneración muscular efectiva  parece fundamental  la infiltración de monocitos inflamatorios, los cuales  se diferencian en macrófagos proinflamatorios (M1) durante las primeras etapas de la reparación muscular y posteriormente maduran en macrófagos antiinflamatorios (M2) durante las etapas posteriores de la reparación muscular  y resolución de la inflamación . La plasticidad fenotípica es dependiente del ambiente del tejido, la fagocitosis de los restos celulares, actividad de la AMPK . Además, estudios recientes han mostrado la necesitad de las células T tanto para el reclutamiento de monocitos inflamatorios como para controlar su evolución fenotípica a lo largo del proceso de reparación muscular . Los macrófagos son importantes para eliminar los restos celulares por fagocitosis y producir especies reactivas del oxigeno, cuya producción, si es muy elevada, puede exacerbar el daño del tejido . Además, otro importante papel de los macrófagos se encuentra en su acción sobre las células satélite. Las células satélite son células madre musculares mononucleadas que se localizan en la superficie externa de la fibra muscular, entre la lámina basal y el sarcolema. Por lo general, estas células se encuentra en reposo y se activan después de un daño . Los macrófagos M1 secretan citoquinas proinflamatorias y quimiocinas capaces de atraer a más células inflamatorias al tejido dañado además de interactúan con las células satélite aumentando su proliferación y reclutamiento a la zona dañada, a lo que también contribuyen los neutrofilos  . Los macrófagos M2 atenúan la inflamación mediante la secreción de citoquinas antiinflamatorias (ej. IL-10), factor de crecimiento transformante beta 1 y factor de crecimiento similar a la insulina-1 (IGF-1), además de promover la diferenciación de las células satélite, todo ello contribuyendo a la regeneración del tejido y la síntesis de tejido conectivo . Diferentes estudios han mostrado la activación de las células satélite tras ejercicio extenuante, como el estudio de Cermak et al (2013) quien observó como 24 horas después de 300 contracciones excéntricas, las células satélite de las fibras tipo II se incrementaron. Según diferentes estudios parece que la activaciós de las células satélite se da fundamentalmente con la contracción excéntrica.

 

Las células satélite pueden (1) restablecer la quietud y restaurar la población de células satélite; (2) migrar al sitio de la lesión y apoyar el proceso de reparación aumentando la relación núcleo a citoplasma; (3) fusionarse con otras células miogénicas para formar miotubos, generando nuevas fibras para reemplazar las miofibras dañadas.

Un síntoma característico de daño muscular es el DOMS, lo que se cree debe a los microtraumas de las miofibrillas y subsecuente inflamación.  DOMS aparecen entre las 8-24h después del daño inducido por el ejercicio, con un pico a las 48 horas y desaparecen generalmente a las 96h . Como se comento anteriormente el ejercicio excéntrico va a originar la liberación de quimiocinas por parte de la células muscular y también de las células intersticiales. La quimiocinas en la circulación reclutan células inflamatorias que se infiltran en el músculo esquelético y liberan mediadores como bradiquinina y prostaglandinas que pueden actuar directamente sobre los nociceptores musculares para producir dolor muscular o unirse a receptores extracelulares y regular positivamente la expresión de proteínas (ej. factor de crecimiento nervioso que son excretados de la fibra muscular y actúan sobre los nociceptores musculares para producir dolor .También es posible que los mediadores químicos se liberen de células intersticiales que residen en la matriz extracelular . Junto con la acumulación de glóbulos blancos dentro del músculo también hay infiltración de líquido rico en proteínas en el músculo que en conjunto aumenta la presión osmótica. Se ha propuesto que el aumento de la presión osmótica activa también puede ser una vía de activación de los nociceptores tipo III y IV dentro del músculo causando la sensación de DOMS.

Si la inflamación era responsable de DOMS, parece lógico que la administración de fármacos antiinflamatorios proporcione un cierto grado de atenuación de la magnitud del dolor, sin embargo, el uso de antiinflamatorias puede tener efectos no deseados en la salud del deportista.

Si quieres seguir conociendo como podemos intervenir al deportista sobre el daño muscular a través de la nutrición no te pierdas la siguiente entrada o la clase que pronto estará disponible en el curso de suplementación deportiva online que comienza el día 15. Mira toda la info en www.nutriscience.es cursos online

Fernando Mata

 

Por | 2018-08-02T16:50:10+00:00 agosto 2nd, 2018|Categorías: Sin categoría|1 comentario

Un comentario

  1. Jesus 9 octubre, 2018 en 5:59 am - Responder

    Me interesa mucho , saber de cursos referentes a la nutrición deportiva y demás información incluida.
    Gracias..

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